Romeos. Morir de amor en un hotel de paso

Romeos 2

Fotografía por Darío Castro

Nihili Mirari, mirar sin ser visto. El diseño escenográfico de Romeos, a cargo de Mario Marín del Río, obliga a los espectadores a asomarse por la mirilla a un universo gobernado por el suspenso. La reducción del espacio visual que corresponde a la delimitación de un pasillo de un hotel de poca monta, enfatiza la condición de voyeur de quien se encuentra en una butaca que pronto descubrirá incómoda por el descontrol emocional al que será sometido a propósito por el director de la puesta. Además, este pequeño espacio condiciona la atención de quien mira del otro lado, advirtiéndole que acaso un pestañeo prolongado haría que se perdiera de algo importante.

En estos tiempos donde la atención hacia un objeto está cada vez más amenazada por el desinterés y la distracción, escenógrafo y director consiguen capturarla y retenerla durante aproximadamente sesenta minutos. Un triunfo para esta época de zapping y olvido. Hemos reparado en primer lugar en el diseño del escenario porque sin lugar a dudas es el aspecto que llama más la atención al entrar al recinto donde la obra tiene lugar.

La dimensión espacial de la puesta condiciona la restricción de los lugares disponibles y soporta la tensión de la trama. Este último punto sería imposible de lograr sin el diseño de iluminación de Sergio López Vigueras, quien sin duda ha incorporado el canon del género, obedeciendo los planteamientos de las películas de terror y suspenso. Las luces neón del hotel se encienden y apagan intermitentemente, como si se tratara de una falla en el sistema eléctrico; lo hemos visto tantas veces en la pantalla grande que resulta sorprendente que el mismo recurso funcione exitosamente en el teatro donde (para nosotros) todo es distinto.

La sensación de encierro que provoca la luz y la estrechez del pasillo aumenta durante el transcurso de la puesta que nos cuenta la historia de un amor enfermo que funciona gracias a que en esta pareja de chicas es evidente quién tiene el poder y quién ha concedido cederlo. Estas amantes, brillantemente interpretadas por Diana Fidelia y Diana Sedano (dos de las mejores actrices de la escena mexicana actual), han iniciado su historia a partir de un secuestro devenido en un inquebrantable síndrome de Estocolmo. Una vez perdidamente enamoradas una de la otra están dispuestas a abandonar de golpe cualquier indicio de pudor, ética o cariño por otras personas con el fin de que su amor sobreviva. Esto implica por supuesto, sobrellevar las carencias que supone que ambas han iniciado su relación cuando ninguna de ellas tenía algún ingreso fijo ni posibilidades económicamente productivas a excepción de dedicarse a robar y a mucho más que eso.

Estas criminales esconden varios secretos, llevan la vida de algunas personas a cuestas pesando en su consciencia marchita ¿Hasta dónde las llevará ese deseo enceguecedor? ¿Qué consecuencias tendrá su complicidad? ¿Sobre quién tendrán que pasar para seguir juntas?[1]

David Gaitán, autor y director de Romeos, domina el arte de tensar el hilo hasta que se rompe en una explosión inesperada. Conscientes de la versatilidad de Gaitán, no deja de sorprendernos su habilidad por manejar con soltura tanto temas generales como particulares, históricos, íntimos y lo que se quiera. Todo mundo sabe que llegará más lejos aún de la cima en la que se encuentra,  no podemos más que celebrar su ascensión,  producto solo de su avasallador talento.

Romeos

Se presenta en el Teatro Legaria (Calzada Legaria esquina con la Glorieta Allende)

Jueves 20 hrs, Viernes 20 hrs, Sábado 20 hrs y Domingos 8 hrs.

Brevísima temporada hasta el 31 de octubre

Notas

[1] Consideramos de suma importancia anotar que el tema de la pareja-criminal, parece ser un tema recurrente en la escena actual. El mismo evento de la pareja que delinque para asegurar el amor disfrazado de complicidad se encuentra también en obras como “Invertebrados” de Sara Pinedo y “Naturaleza muerta y Marlon Brando” de Humberto Leyva.

FirmaZavel

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *