Reconstrucción

Fotografía: Darío Castro
Fotografía: Darío Castro

México se está cayendo a pedazos. Y esto no es una figura retórica. Dos terremotos han arrasado varias ciudades, Oaxaca, Chiapas, Morelos, Puebla, Ciudad de México y Estado de México.  Los daños son de magnitudes desoladoras. Frente a este panorama desesperanzador lo más sorprendente ha sido la respuesta de la ciudadanía, la mayoría de la población se ha movilizado por iniciativa propia para ayudar de múltiples maneras, removiendo escombros, creando de centros de acopio, entre muchas otras actividades para contribuir al apoyo, tanto económico como emocional de los cientos de miles de afectados. La solidaridad ha sido una bocanada de aire fresco y esperanza tan necesario en este país que estaba tomado por la violencia y la desilusión. Otra vez volvemos a creer en algo, en el otro. Una frase ha circulado por redes sociales, dice más o menos lo siguiente: cuando vayas por la calle y mires al otro recuerda que -aunque no se conozcan-  no dudaría un segundo en ir por un pico y una pala para salvarte en caso de otro terremoto. Ser mexicano ha recobrado un sentido que a veces se  nos olvida, ser mexicano es estar para los otros. Existe una expresión en Argentina que dice “la patria es el otro” y hoy en México esto es tan cierto como consolador.

En este escenario extremo, la comunidad artística en general y la teatral en particular, no se ha quedado al margen del apoyo. Ha tomado la situación con la urgencia debida. Los teatros se han convertido en centros de acopio y lo recaudado en cientos de funciones al rededor del país se está donando a los damnificados. Esto entre muchas acciones más. El teatro como siempre siendo una pequeña luz en la existencia de la humanidad y ahora más que nunca su función social se hace tangible.

En Aplaudir de Pie, como en todo México, estamos tristes por la desgracia, así que aprovechamos nuestro medio para mandar nuestras condolencias a todos los afectados y seguir sumándonos a la ayuda. Retomamos nuestras actividades, no impunemente sino sabiendo que, como dice el dramaturgo Mauricio Kartun: “el arte es la respiración de los pueblos”. Necesitamos respirar para seguir teniendo fuerza para continuar reconstruyendo juntos el país.

Pese al desastre nos encontramos profundamente esperanzados debido a la unión que se generó, esperamos que sea el inicio del cambio que hace tanto tiempo necesita nuestro México.

Ricardo

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